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11 December 2017
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Cómo mantenerse joven desde dentro

La búsqueda del elixir de la eterna juventud siempre ha estado presente desde que el hombre es consciente de su mortalidad y del paso del tiempo sobre su cuerpo. Los alquimistas lo buscaron a través de sus pócimas de la misma forma que otros también lo intentaron en otras épocas, culturas y civilizaciones. Hoy en día, la nutricosmética ha dado un paso importante pudiendo frenar y prevenir, desde dentro, los signos del envejecimiento.

Mantener un aspecto joven, o al menos prolongarlo el mayor tiempo posible, es factible si se tiene como principal aliada la alimentación. De hecho, Hipócrates, el padre de la medicina moderna, ya lo sentenció en el siglo V a. C al pronunciar dos de sus frases más célebres: ͞Eres lo que comes y que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento.

Un estado nutricional adecuado se refleja en una apariencia física saludable, mientras que un déficit en determinados micronutrientes u otras sustancias importantes para el organismo acaba repercutiendo negativamente sobre la persona tanto por dentro como por fuera.

Factores internos como la genética y externos como el sol, el frío, el tabaco o la contaminación predisponen también a que el cuerpo y, principalmente el rostro, empiece a manifestar las primeras señales de envejecimiento. A partir de los 25 años y sobre todo a los 30 es cuando alimentación y nutricosmética pueden convertirse en el binomio o pareja perfecta para alargar la juventud física. La nutricosmética, además de suplir posibles déficits nutricionales, puede combatir las consecuencias del estrés y de los cambios de metabolismo sobre nuestro rostro.

A cada señal, un principio activo

Para cada signo de envejecimiento, hay diferentes ingredientes activos que tomados vía oral ayuda a frenarlo y/o prevenirlo.

Arrugas y líneas de expresión: reírse o fruncir el ceño pasan factura sobre el rostro a partir de cierta edad. El motivo es que la piel pierde la elasticidad de antaño y causa la aparición de marcas.

El retinol es una vitamina con una gran cantidad de antioxidantes que frena el envejecimiento prematuro de la piel y combate los radicales libres. Este ingrediente activo estimula, a su vez, la producción de colágeno, sustancia básica encargada de la estructura de las capas de la piel que favorece una piel mucho más uniforme y joven. El retinol además combate no sólo las finas líneas de expresión sino también las arrugas más profundas.

Pérdida de elasticidad: la producción de colágeno cae a partir de los 20 años. Como consecuencia, la piel deja de mostrar su firmeza y empiezan a manifestarse los primeros síntomas de descolgamiento y flacidez.

En nutricosmética, los ingredientes activos healthy-aging que pueden contrarrestar este efecto son, entre otros, el colágeno y la elastina. Cuando la piel recibe una dosis extra de ambas proteínas, el resultado es un rostro que mejora notablemente su apariencia con una piel más resistente y elástica. Las fibras de elastina son las encargadas de sujetar las fibras de colágeno y mantenerlas en sulugar. Mientras que el colágeno aporta dureza, resistencia o firmeza a los tejidos, la elastina confiere flexibilidad y elasticidad.

Falta de luminosidad: a medida que se avanza en edad, la renovación celular es más lenta y causa que la piel vaya perdiendo frescura. El resultado es un rostro más apagado, menos luminoso y que acusa los signos del cansancio. Para evitarlo y/o prevenirlo, la vitamina C es el activo ideal ya que aporta vitalidad, luminosidad, hidratación y tersura a corto plazo. Además, unifica el tono de la piel y aporta un resultado rejuvenecedor.

La vitamina C también se utiliza en nutricosmética por su acción antioxidante capaz de combatir los radicales libres. En ese sentido, permite aumentar las defensas de la piel para mantenerla en buen estado durante más tiempo.

Manchas en la piel: al perder textura y tono, la piel del rostro está más predispuesta a la aparición de manchas provocadas, por ejemplo, por una exposición prolongada al sol.

Un principio activo que se utiliza en nutricosmética y que ayuda a prevenir estos pequeños daños estéticos es el pycnogenol. Se trata de un producto vegetal natural a base de la corteza de los pinos que crecen a lo largo de la costa suroeste de Francia. Es un componente que actúa sobre los melanocitos, regula el proceso de la síntesis de melanina y permite la reducción de manchas. Además, retrasa las consecuencias del fotoenvejecimiento.

Sequedad: Conforme pasan los años, es cada vez más difícil que la piel mantenga su hidratación natural.

Las ceramidas son ingredientes activos para nutrir la piel. Aunque son lípidos que el organismo fabrica, es un tipo de grasa que disminuye con los años y que es fundamental para devolver la función protectora a la epidermis. En nutricosmética se utilizan las fitoceramidas, de estructura parecida a las ceramidas, pero de origen vegetal y que se extraen del maíz, arroz y trigo. En los 90 se empezaron a usar en productos cosméticos y actualmente se pueden encontrar también como complemento alimenticio.

Los ingredientes activos en nutricosmética healthy-aging logran, vía oral, llegar donde otros productos no alcanzan y, al mismo tiempo, complementan una alimentación que puede mostrar ciertos déficits o carencias. Los resultados saltan a la vista.

Información:
Afepadi
www.afepadi.org

Revista Vida Estética – Edición Octubre 2017

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