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22 October 2017
nutricosmetica

Nutricosmética solar: protección desde el interior

Tras años en que lo habitual era buscar broncearse sin protección alguna, se ha formado una mayor conciencia de lo que supone la incidencia de los rayos solares en nuestra piel. En este aspecto, la nutricosmética solar se ha convertido en una gran aliada para prevenir y reparar el daño celular provocado por la exposición al sol.

¿Por qué es necesario protegerse de la radiación?

Nuestro organismo necesita la exposición solar para sintetizar la vitamina D, además estimula el sistema inmunológico y fomenta en nuestra psique la sensación de bienestar. Sin embargo, para obtener estos beneficios no es necesario más que unos minutos al día de luz, fuera de las horas de mayor radiación.

La luz ultravioleta tiene también una serie de consecuencias no tan apetecibles como las anteriormente mencionadas. Los rayos no solo afectan a la epidermis donde se encuentra la melanina, cuya función es la de absorber los rayos y defender nuestra piel mediante el bronceado. La radiación también penetra en los tejidos más profundos, provocando manchas, arrugas incluso daños estructurales en las células.

Los rayos UVA, de los que tanto se han abusado, son los máximos responsables del fotoenvejecimiento y  predisposición a algunos tipos de cáncer de piel.

Entre los efectos negativos de este tipo de radiación, está propiciar un incremento del nivel de radicales libres y una reducción de los antioxidantes que naturalmente se encuentran en nuestro organismo.

Por su parte, los rayos UVB pueden dañar las células de Langherlans de la epidermis e incluso afectar a las cadenas de ADN en los queranocitos. Estos rayos son los responsables de las quemaduras solares, eritemas y diversos tipos de cáncer.

Por su parte los rayos infrarrojos, que suponen un 50% del espectro solar, penetran más profundamente que los ultravioletas, causando de este modo la pérdida de elasticidad de la piel y fotoenvejecimiento. Calientan a muy altas temperaturas capas muy profundas de tejido, incrementando el número y la acción de los radicales libres, que dañan células sanas.

Las lesiones solares, fotoenvejecimiento y otras manifestaciones derivadas por la exposición a la radiación, son el resultado de un efecto acumulativo. Las exposiciones más peligrosas son las que se producen en la infancia y aquellas que derivaron en quemaduras solares.

¿Cómo puede ayudar la nutricosmética solar?

Es fundamental combinar la nutricosmética con otras formas de protección tópica, mediante filtros solares y protección de barrera como sobreros, gafas y textil. A la hora de elegir el filtro solar más adecuado debemos valorar cual es nuestro fototipo solar y escoger un índice suficientemente alto para nuestras necesidades, cuanto menor sea nuestro fototipo (I, II y III), mayor ha de ser el filtro solar.

Nuestro organismo tiene sus propios sistemas para defenderse de las agresiones solares, por ello la nutricosmética solar es efectiva, porque aporta al organismo los nutrientes que este necesita para realizar las funciones de protección y reparación.

Hay tres frentes desde los que actúa la nutricosmética solar:

  • Prevención: prepara la piel con antelación para mejorar sus defensas.
  • Reparación: actúa frente a los daños de los radicales libres gracias a su alta presencia de antioxidantes y aumenta los niveles de hidratación de la piel al minimizar la sequedad provocada por el sol.
  • Regeneración: propicia la desinflamación para fomentar los procesos de regeneración celular.

Es muy importante comenzar a tomar la nutricosmética solar con un mes mínimo de antelación para que el organismo se beneficie de los nutrientes aportados y pueda resultar efectiva.

Algunos de los ingredientes presentes en las fórmulas de nutricosmética solar

La base del éxito de las fórmulas solares es la cuidada selección de sus ingredientes. Los nutrientes escogidos responden a los más rigurosos criterios de calidad y se aportan en las cantidades idóneas para su asimilación.

Respondiendo a los principios de prevención, reparación y regeneración, se han escogido ingredientes que tengan un altísimo poder hidratante, antioxidante y regenerativo.

Entre ellos se encuentran los siguientes principios activos:

  • Ácido hialurónico, atrae y retiene el agua fomentando la hidratación necesaria para la piel.
  • Ácidos grasos omega 3, ayudan a la desinflamación de los tejidos, aumentan la permeabilidad de las membranas y propician el proceso de reparación de las células.
  • Betacaroteno, cobra especial importancia en la protección solar, ya que se sintetiza como vitamina A en nuestro cuerpo, y es un nutriente clave para la reparación de los tejidos celulares, al fortalecer la dermis y por tanto reducir el impacto solar.
  • Ácido alfa-lipoico, combate los efectos de los radicales libres por lo que previene el envejecimiento prematuro. Permite al organismo regenerar las vitaminas C y E, como resultado la piel mejora su elasticidad, hidratación y apariencia.
  • Vitamina C, es el antioxidante que predomina en la piel. Es un cofactor esencial para la síntesis del colágeno y puede disminuir el oscurecimiento y las manchas, inhibiendo la tirosina.
  • Alga espirulina, contiene más betacaroteno, hierro, vitamina B12 y ácido  ama  linoléico que cualquier otro alimento. Contiene además vitamina E, calcio, fósforo y magnesio. Todo un súper alimento que prepara la piel, mejora las defensas y repara los daños.

Para los amantes del bronceado cabe anotar que con la ingesta de nutricosméticos solares es posible obtener un tono de piel uniforme, dorado y más duradero. Siempre teniendo en mente que es una respuesta de protección de nuestro organismo, por lo que conviene no abusar.

Recomendamos que aquellas personas que manifiesten purito, enrojecimiento, se quemen con facilidad o simplemente quieran prevenir el envejecimiento prematuro de la piel, comiencen a tomar los nutricosméticos solares con un mes mínimo de antelación y prolonguen su consumo mientras halla exposición al sol.

Información: 180 The Concept
www.180theconcept.com